Costa Rica ocupa el 0,03 por ciento de la superficie terrestre del planeta y alberga alrededor del cinco por ciento de su biodiversidad. Esa desproporción explica por qué la mayoría de los visitantes acaba organizando el viaje en torno a lo que quiere ver.
Perezosos
Hay dos especies: el perezoso de tres dedos, con esa expresión de sonrisa permanente, y el de dos dedos, más grande y nocturno. Se ven con facilidad en Manuel Antonio, Cahuita, La Fortuna y en el corredor del Caribe sur. Duermen entre quince y veinte horas al día y se mueven muy poco, así que localizarlos es cuestión de ojo entrenado: un guía con telescopio es la diferencia entre ver uno y ver seis.
Aves
Hay unas 920 especies registradas, más que en todo Estados Unidos y Canadá juntos. Los emblemáticos son el quetzal resplandeciente (Monteverde, San Gerardo de Dota, entre febrero y julio), el tucán pico iris y el tucán de Swainson en tierras bajas del Caribe, y la guacamaya roja en Osa y Carara. Los colibríes se ven en cualquier jardín de altura, a veces ocho o diez especies en el mismo comedero.
Monos
Cuatro especies: el aullador, cuyo rugido al amanecer se oye a más de un kilómetro y sorprende a todo el que lo escucha por primera vez; el capuchino, listo y ladrón; el araña, más esquivo, en bosques bien conservados; y el tití, pequeño y en peligro, restringido al Pacífico central y sur.
Anfibios y reptiles
La rana de ojos rojos es el icono fotográfico del país, aunque es nocturna y hay que buscarla con linterna en zonas húmedas del Caribe. Las ranas dardo, diminutas y de colores intensos, se ven de día en la hojarasca. Hay cocodrilos americanos en el río Tárcoles — el puente sobre él es una parada clásica — y caimanes en los canales de Tortuguero.
El mar
Costa Rica recibe ballenas jorobadas en dos temporadas, algo casi único: las del hemisferio norte de diciembre a abril y las del sur de julio a octubre. Bahía Ballena, en Uvita, es el mejor punto. Cuatro especies de tortugas marinas anidan en sus dos costas, con las arribadas de Ostional y el desove de la tortuga verde en Tortuguero como espectáculos principales.
Cómo verlo
Dos consejos que valen por todos los demás: contrate guías locales — ven lo que usted no verá nunca — y salga al amanecer. La actividad animal se concentra en las dos primeras horas de luz y en las dos últimas de la tarde. Y no toque ni alimente nada: es ilegal y perjudica a los animales.